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jueves, 20 de noviembre de 2014

EL ACUERDO NUCLEAR CON IRAN AFRONTA SERIAS DIFICULTADES EN LA RECTA FINAL

 

El acuerdo nuclear con Irán afronta serias dificultades en la recta final

La UE y EE UU esperan poder pactar antes del martes, pero admiten problemas

LUCÍA ABELLÁN Bruselas 20 NOV 2014 - 19:12 CET9

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, este jueves en París. / REMY DE LA MAUVINIERE (AFP)

Seis grandes potencias lograron hace un año un histórico acuerdo nuclear con Irán que propiciaba el fin de su aislamiento internacional. Los detalles llevan negociándose desde entonces y, cuando faltan tres días para que expire el plazo pactado, las principales incógnitas están aún por resolver. “Queremos llegar a un acuerdo, pero no puede ser cualquiera, sino uno que funcione”, aseguró este jueves el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, tras reunirse con el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, que añadió: “Persisten importantes puntos de diferencia”.

Teherán asegura que no permitirá inspecciones especiales de la ONU

El grupo negociador, compuesto por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU —Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia— más Alemania dialogan desde este viernes en Viena para intentar cerrar el acuerdo por el que Irán aceptó el 24 de noviembre de 2013 congelar su programa nuclear a cambio de que Occidente comenzara a levantar las fuertes sanciones que asfixian al país persa. Los negociadores quieren garantizar que Irán no tenga capacidad para fabricar armas nucleares, un objetivo que Teherán siempre ha negado perseguir.

La falta de avances en ese terreno suscitó este jueves el escepticismo de casi todas las partes implicadas. “La Unión Europea lamenta profundamente la falta de progresos en la posible dimensión militar [del programa nuclear iraní]”, aseguró en un comunicado la delegación ante la ONU del club comunitario. Más comedida, la alta representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini, mostró su confianza en el acuerdo e instó a Irán a facilitarlo. “Es el momento de que Irán tome la decisión estratégica de abrir el camino para un acuerdo histórico sobre la cuestión nuclear”, aseguró en un comunicado. Las partes tendrán hasta la medianoche del lunes para hablar, justo cuando se cumple un año del primer logro.

La propia ONU, a través de su agencia nuclear, sembró este jueves dudas sobre el cumplimiento de las condiciones mínimas para firmar un acuerdo. “Irán no ha dado explicaciones que nos permitan clarificar las principales medidas prácticas”, aseguró el director general de este organismo, Yukiya Amano. Irán se comprometió a enriquecer uranio solo al 5% —una referencia muy inferior a la necesaria para usos militares—, aceptó neutralizar las cantidades ya enriquecidas al 20% y renunció a instalar nuevas centrifugadoras. A cambio, las potencias se avinieron a relajar las sanciones.

Un informe de la oposición subraya que el programa tiene fines militares

Coincidiendo con la recta final de las discusiones, una organización de defensa de la oposición iraní en el exilio presentó este jueves en Bruselas un duro informe sobre la situación. “El elemento militar continúa siendo la base del programa nuclear”, sentenció Alejo Vidal-Quadras, presidente de la organización, llamada In Search of Justice. Dos ex altos cargos de la Administración estadounidense con George Bush respaldaron los hallazgos de esa investigación. “Irán va a mantener la capacidad de violar este acuerdo”, auguró el exembajador ante la ONU John Bolton. El antiguo vicesecretario de Estado Robert Joseph pidió una extensión de los plazos de negociación.

Irán, de momento, ofrece pocas esperanzas de soluciones intermedias que permitan dar el pacto por ratificado y someterlo a controles posteriores. El jefe de la organización de Energía Atómica de Irán, Alí Akbar Salehí, descartó que su país vaya a aceptar “ninguna inspección o proceso especial” de la ONU.

UN MILLAR DE MUERTOS EN EL ESTE DE UCRANIA DESDE EL INICIO DE LA TREGUA

 

Un millar de muertos en el este de Ucrania desde el inicio de la tregua

El vicepresidente de EE UU visita Kiev con el fin de suministrar equipo militar "no letal"

AGENCIAS Kiev 20 NOV 2014 - 21:04 CET

Un incendio por disparos en una casa de Donetsk. / M. KAHANA (AFP)

Cerca de 1.000 personas han muerto en Ucrania desde que el 5 de septiembre arrancó la tregua entre el Ejército y los rebeldes prorrusos que no reconocen la autoridad de Kiev en el este del país. Naciones Unidas anunció ayer que son exactamente 957 las víctimas, 13 diarias. Los disparos continúan en zonas como el aeropuerto de Donetsk y en la periferia de la ciudad de Mariúpol. En una pista sobre la virulencia del conflicto, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el organismo que vigila la aplicación de la tregua, anunció también ayer que ella misma fue blanco de ataques el miércoles, y que varios soldados que escoltaban a sus inspectores fueron heridos cerca del bastión rebelde de Donetsk. No se ha detallado qué bando disparó.

En Ginebra el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Zeid Raad al Hussein, concretó que, desde que comenzó el conflicto en abril, al menos 4.317 personas han muerto y 9.921 han sido heridas, incluyendo en el cómputo a las 298 víctimas del vuelo de Malaysia Airlines abatido en julio. Al Hussein ha denunciado que ambos bandos violan los derechos humanos: “Continúan muriendo civiles, siendo detenidos ilegalmente, torturados y desapareciendo”.

Las perspectivas de paz son “desalentadoras”, ha abundado Heidi Tagliavini, la enviada de la OSCE para las reuniones trilaterales (entre Ucrania, rebeldes y Rusia) para la resolución del conflicto. Tagliavini ha asegurado que el único camino hacia la paz son los maltrechos tratados de Minsk. “Cualesquiera que sean sus defectos y por muchos cambios que haya que hacerles, son la puerta por la que hay que pasar para alcanzar la paz”, ha afirmado.

Una de las trabas en las negociaciones es que Moscú presiona a Kiev para que abra negociaciones con los separatistas, a lo que Ucrania se niega porque implicaría reconocerlos como interlocutores. “No negociamos con mercenarios”, ha insistido el primer ministro ucranio, Arseni Yatséniuk. Con Yatséniuk y con el presidente ucranio, Petró Poroshenko, está previsto que se reúna hoy el vicepresidente de EE UU, Joe Biden, en Kiev para celebrar el aniversario de las revueltas populares que terminaron con la salida del anterior presidente, Viktor Yanukóvich. La agencia Reuters ha filtrado que Biden ofrecerá a Ucrania “ayuda militar no letal”, que podría llegar hasta vehículos todoterreno (los Humvee).

Ante esto, el Ministerio de Exteriores ruso advirtió ayer a Washington contra el suministro de armamento a Kiev. “Sería una directa violación de los acuerdos alcanzados, inclusive con la participación de EE UU. Me refiero a la Declaración de Ginebra del 17 de abril”, dijo Alexandr Lukashévich, portavoz de la cancillería rusa.