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jueves, 26 de febrero de 2015

EL 56% DE LOS FRANCESES CONSIDERA QUE EL ISLAM ES UNA AMENAZA

 

El 56% de los franceses considera que el islam es una amenaza

Los actos islamófobos se han disparado durante el mes de enero

GABRIELA CAÑAS París 26 FEB 2015 - 14:51 CET

Alumnas estudian el Corán en el Instituto Europeo de Ciencias Sociales en Saint-Leger-de-Fougeret el pasado día 11. / PHILIPPE DESMAZES (AFP)

La percepción que sobre el islam tienen los franceses es “inquietante”, en palabras del director de CEVIPOF (centro de investigación política de Sciences Po), Martial Foucault. El sondeo elaborado por esta prestigiosa institución de estudios políticos, inmediatamente después de los ataques yihadistas en París en los que 17 personas fueron asesinadas, demuestra que la islamofobia aumenta en Francia de forma alarmante. El 56 % de los ciudadanos ve hoy en el islam una amenaza para la República Francesa. Uno de cada tres no considera a sus compatriotas musulmanes franceses como los demás ni que los radicales representen solo a una minoría.

Los atentados no parecen ser la única causa de que los franceses tengan una opinión tan negativa de la segunda religión del país, con 5,5 millones de musulmanes, que suponen el 8 % de la población. Es una tendencia a la baja que se consolida. Hace 14 años, el 75 % de los ciudadanos creía que los musulmanes son franceses como los demás. Ahora, esa proporción está en el 68 %.

La presentación este jueves de este significativo sondeo de Science Po coincide con la preocupación gubernamental sobre el papel que juega el islam en la República Francesa. Los atentados no solo han exacerbado las opiniones de los franceses. Los actos islamófobos han marcado este mes de enero un funesto récord: 176. La cifra supera ya la registrada a lo largo de todo el año pasado. Los atentados a las mezquitas han surgido en numerosas localidades: granadas explosivas (en Mans), disparos (en Aude), incendios (Aix-les-Bains)…

El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, responsable también del culto, presentó el miércoles un plan para reforzar aún más la seguridad en las mezquitas y para controlar la formación de los imanes y capellanes musulmanes en las cárceles. Tras los atentados, parte de los 10.500 militares desplegados por todo el país protegen cientos de las más de 2.300 mezquitas y centros de culto musulmanes.

El antisemitismo también se ha disparado en Francia, pero la percepción general acerca de los judíos es muy diferente. El 87 % de los ciudadanos considera a los franceses judíos franceses como el resto, mientras que respecto a los musulmanes ese porcentaje baja al 68 %.

A la vista de la encuesta, hecha sobre la base de 1.524 entrevistas, al director de CEVIPOF le resulta especialmente llamativo que uno de cada tres franceses no crea que el islamismo radical represente solo a una minoría, una percepción muy contraria a los mensajes oficiales, tanto de los líderes musulmanes como de los líderes políticos.

El sondeo muestra que las tesis etnocéntricas que defiende el Frente Nacional tienen un público importante, aunque la imagen de Marine Le Pen siga deteriorándose poco a poco con el paso de los años. El 69 % de los franceses considera que hay demasiados inmigrantes en Francia (hace cinco años era el 49 %), el 50 % está a favor de reinstaurar la pena de muerte (hace cinco años era el 32 %) y el 40 %, que los hijos de los inmigrantes nacidos en este país no son realmente franceses, un dato para el que no hay serie histórica.

Sobre el islam tampoco hay serie histórica, pero la tendencia a empeorar se consolida con los años si se comparan los datos actuales con sondeos anteriores hechos por otros organismos, según ha explicado Foucault.

Este sondeo confirma también las tendencias ya señaladas por otras encuestas respecto a la mejora de la confianza de los franceses en sus instituciones (salvo para el Senado) y, sobre todo, en su Gobierno. Son datos que se consideran importantes, pero seguramente coyunturales. La confianza depositada en el presidente de la República, François Hollande, ha aumentado tras los atentados en ocho puntos, pasando en pocos días del 23 % al 31 %, y la del primer ministro Manuel Valls, nueve puntos (es la mayor progresión), pasando del 34 % al 43 %. La mayoría de los encuestados reconocen que su cambio de opinión se debe a la gestión de los atentados yihadistas de París perpetrados entre el 7 y el 9 de enero pasado.

CHIPRE PERMITE A LA ARMADA RUSA USAR SUS PUERTOS CONTRA EL TERRORISMO

 

Chipre permite a la Armada rusa usar sus puertos contra el terrorismo

El acuerdo naval irrita a Washington y Bruselas

"Ninguno de nuestros socios europeos se preocupan de la amenaza de Turquía", se defiende el presidente chipriota

MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO Atenas 26 FEB 2015 - 21:42 CET

Vladimir Putin y Nicos Anastasiadis, tras la firma del acuerdo bilateral, este jueves en Moscú. / SASHA MORDOVETS (GETTY IMAGES)

Que bancos rusos como Sberbank y VTB, ambos sancionados por la UE con restricciones de crédito por el conflicto de Ucrania, estén operando activamente en Chipre podría ser sólo un pequeño detalle que revela las más que fluidas relaciones entre Moscú y Nicosia. Pero la firma de un acuerdo naval ruso-chipriota, en teoría para facilitar operaciones antiterroristas y contra la piratería de la Armada rusa desde el Mediterráneo oriental, es otra cuestión bien distinta, ya que apuntala un emergente frente prorruso en el seno de la UE, tras las claras señales emitidas por el nuevo Gobierno de Atenas sobre la inconveniencia de las sanciones a Moscú, y el evidente desmarque de Hungría. Bruselas y Washington siguen con preocupación estas muestras de rebeldía europea.

“Esto no tiene por qué inquietar a nadie”, dijo el miércoles sobre el acuerdo naval, que abre los puertos de la isla a la Armada rusa, el presidente Vladímir Putin ante su homólogo chipriota, Nikos Anastasiadis, de visita en Moscú. Anastasiadis intentó restar importancia al acuerdo de cooperación militar —los dos países firmaron diez más, en ámbitos como economía, turismo e investigación— recordando que los barcos rusos siempre han tenido abiertas las puertas de la isla. “Algunos amigos nuestros [socios de la UE] están mostrando señales de preocupación [por el acercamiento a Rusia], pero ninguno sobre la amenaza de Turquía”, que ocupa la mitad norte de la isla desde 1974, dijo el chipriota tras reunirse con su homólogo, a quien agradeció su apoyo en la “cuestión chipriota”, es decir, las arduas negociaciones para hallar una solución a la división del país.

Moscú juega ante Chipre la carta de la dependencia económica, cuando no el papel de benefactor. Las inversiones rusas en la isla suponen el 80% de la inversión extranjera, subrayó Putin en su discurso, por no hablar de los 600.000 turistas rusos que visitan Chipre cada año (o las operaciones de blanqueo de dinero en la isla, hasta 189.000 millones de euros entre 1994 y 2011, según la ONG estadounidense Global Financial Integrity).

Rusia parece querer cosechar voluntades entre los socios de la UE para quebrar la respuesta de las sanciones

Pero entre Moscú y Nicosia hay otro cordón umbilical, el “préstamo de estabilización” de 2.500 millones de euros que el Kremlin concedió a Chipre en 2011 —para evitar un rescate que resultó inevitable dos años después—, y cuyas condiciones Rusia ha mejorado esta misma semana, al rebajar el interés anual del 4,5% al 2,5% y aumentar el periodo de carencia a 2018-2021.

Que Rusia parece querer cosechar voluntades entre los socios de la UE para quebrar la respuesta de las sanciones, parece evidente. Pero el acuerdo de cooperación militar obedece también a intereses estratégicos unilaterales. Tras cuatro años de guerra civil, el Kremlin se ha quedado sin su única base naval en el Mediterráneo, la de la ciudad siria de Lataquia, de ahí la importancia de los puertos chipriotas (si bien los de mayor calado están en la parte ocupada de la isla). Este acuerdo contempla la posibilidad de que buques de guerra y cazas rusos usen aeropuertos y puertos chipriotas "durante misiones humanitarias", sea eso lo que fuere. La presencia de dos bases del Ejército británico en Chipre complica aún más un panorama muy 'militarizado': fuerzas de ocupación en el norte, las turcas; el Ejército chipriota, el contingente británico y, a partir de ahora, barcos y cazas rusos. El camarote de los hermanos Marx, en versión insular y castrense.